Entre los rincones conocidos había una puerta cerrada...

ke no debí abrir...

Cuarto de sueños rotos, ke intentan rajar los míos...

Ganas de la herida ajena...

Mientras son mis manos... a las ke lesionan...

Caminos distintos, pero repetidos...

Caminos distantes, pero igual destino...

y aunke los pasos son opuestos...

es la misma ruta...

el mismo final.....

e inevitable el encuentro...

Cierro la puerta...

con ganas de no volver a verla...

sin embargo, mis pasos tiemblan...

el camino esta mostrado...

el regreso constante, inevitable...